
Mi intención era inaugurar esta sección sobre libros en
La Parada de los Monstruos con
Kill Bill Diary, ya que me pareció interesante relacionarlo con la otra actividad que más tiempo me ocupa dentro de esta magnifica comunidad, que para los que no lo sepan es el programa de radio mensual dedicado al cine, en el que participo junto a
Freakman,
Lynnot y
Viruete. Sin embargo el destino ha querido que este primer articulo sobre libros de no ficción, tenga un significado más que especial, debido como ya sabréis al reciente fallecimiento de
David Carradine. Sirva este articulo, no sólo ya como recomendación si no también como homenaje a todo un personaje del mundo de las artes.

El libro tiene un subtitulo que muestra la vocación de estrella del autor y deja entrever el tono que mantendrá durante la narración:
El Making of de un clásico de Tarantino visto a través de los ojos de una leyenda de la pantalla. Cuando lo compré por impulso hará casi ya un año, fue movido por la falta de información que existe acerca de la gestación y el rodaje de
Kill Bill. Los extras de los dvds son paupérrimos en ese aspecto, y hasta el momento lo único que me había acercado algo a la creación de tan magno evento fílmico había sido el magnifico documental
Double Dare, un muy recomendable documento acerca de las dobles de acción
Jeannie Epper y la ahora famosa
Zoe Bell, quien como sabeis interpreta a
La Novia en las escenas de riesgo de las dos películas y tiene un papel protagonista en
Death Proof.
Sin embargo al empezar a leerlo, me di cuenta de que el libro era otra cosa totalmente distinta a lo que yo esperaba pero esta contrariedad me supuso toda una alegría.
Carradine comienza su narración en
Alicante, hablando de un rodaje que allí tiene lugar, y de cómo al terminarlo vuela con su mujer a
Paris para disfrutar de un par de días romanticos. ¿Qué tiene que ver eso con
Kill Bill? Absolutamente nada, pero esa es la sorpresa del libro, que bajo la apariencia de un diario de rodaje, se recogen las experiencias vitales, los miedos, las alegrías y las incongruencias de un personaje como
David Carradine.
Carradine no tiene problemas en comentar como en medio del rodaje aprovecha unos días libres para asistir a una convención en la que hace algo de dinero firmando autógrafos junto a
Linda Blair y una de las niñas de
La Pandilla que andaba rondando ya los 90 años.
También nos hace participe de sus miedos al tener que pasar el test de
los Weinstein, en una cena disfrazada de reunión informal, en la que dependiendo de su actitud se tomaría una decisión final sobre su contrato.
Por supuesto narra con pelos y señales aquellas escenas en las que él hace acto de presencia, que como sabréis no son demasiadas, pero también nos informa de las feas costumbres de los antiguos magnates de
Miramax en lo referente a las finanzas. Los productores obligan a las estrellas a reducir su caché, aprovechando que todo el mundo quiere figurar en una película de
Tarantino. El lado indiscreto de
Carradine no se queda simplemente en las cuestiones monetarias, ya que cuenta sin tapujos como fue un desliz suyo con la prensa lo que destapó para todo el mundo que
Kill Bill tendría dos partes.

Hay múltiples curiosidades como que el guión tenia escenas escritas para ser rodadas en las
Islas Canarias y que más tarde fueron eliminadas del plan de rodaje o el duro entrenamiento al que fueron sometidos todos los actores durante el cual hubo una pequeña rebelión contra Quentin cuando se puso en plan
jefe liderada por
Vivica Fox y en la que medió Carradine.
El libro está plagado de anécdotas y perlas extraídas de la filosofía de vida del actor. Como digo, un libro muy recomendable que desafortunadamente no está publicado en nuestro país y aunque me consta que se puede encontrar en algunas grandes librerías, lo más recomendable es pedirlo a través de internet.
Como mencionó
Lynnot en
el especial De Profesión Duros que le dedicamos el 27 de Junio en el programa,
David Carradine murió siendo feliz, sin molestar a nadie y después de vivir 72 años intensos. Descanse en paz.